Nuestra misión
Resguardar la continuidad, los datos y la reputación de las empresas en Chile detectando sus vulnerabilidades críticas antes que los ciberdelincuentes. Convertimos el hacking ofensivo en una ventaja defensiva concreta y accionable.
Somos Hackanary, una empresa chilena de ethical hacking nacida en 2023 con una misión clara: resguardar la información crítica de las empresas usando las mismas armas que los ciberdelincuentes, pero jugando de tu lado. Tres años después seguimos entrando donde no deberíamos poder entrar, para que nadie más lo haga.
Hackanary nació de una frustración compartida. Éramos pentesters trabajando en consultoras y veíamos el mismo patrón una y otra vez: informes de 200 páginas generados por escáneres automáticos, hallazgos genéricos que nadie sabía cómo corregir y empresas pagando fortunas por una falsa sensación de seguridad.
El problema no era técnico, era de honestidad. Las herramientas automáticas encuentran lo obvio; los atacantes reales explotan lo que ninguna herramienta ve: la lógica de negocio, el encadenamiento de fallos pequeños, el error humano en la configuración. Alguien tenía que hacer el trabajo difícil.
En 2023 fundamos Hackanary en Chile con una regla innegociable: el 70% de cada pentest se hace a mano, por un analista que entiende tu negocio. El 30% restante lo automatizamos para cubrir terreno. Esa proporción no es marketing: es la razón por la que el 80% de nuestros clientes detecta fallos críticos en la primera prueba.
Hoy auditamos infraestructura de bancos, servicios sanitarios, organismos públicos y empresas tecnológicas. Seguimos siendo un equipo pequeño y especializado, porque la seguridad ofensiva de verdad no escala con plantillas: escala con criterio.

Resguardar la continuidad, los datos y la reputación de las empresas en Chile detectando sus vulnerabilidades críticas antes que los ciberdelincuentes. Convertimos el hacking ofensivo en una ventaja defensiva concreta y accionable.
Ser la empresa de ethical hacking de referencia en Chile y Latinoamérica: aquella a la que se recurre cuando la seguridad no puede fallar, reconocida por decir la verdad técnica sin adornos y por demostrar cada hallazgo con evidencia real.
La ciberseguridad ofensiva no es una checklist: es una forma de mirar. Donde otros ven un formulario de login, nosotros vemos una hipótesis que hay que romper. Esa es la mentalidad con la que trabajamos todos los días.
Antes que Burp o Nmap está la pregunta incómoda: "¿y qué pasa si mando esto al revés?". Ninguna automatización reemplaza a alguien que se obsesiona con un endpoint hasta que cede.
Un XSS solo es un XSS. Un XSS más una cookie mal configurada más un endpoint sin validar es una toma de cuenta. El impacto real casi siempre está en la cadena, no en el hallazgo suelto.
La misma vulnerabilidad es trivial en un blog y catastrófica en un core bancario. Priorizamos por lo que le duele a tu negocio, no por el color que le pone un escáner.
No inflamos severidades para justificar la factura ni escondemos un fallo grave en la página 148. Si tu sistema está bien, te lo decimos igual.
Fundamos la empresa en Chile con el modelo 70% manual / 30% automatizado y foco exclusivo en seguridad ofensiva real.
Auditamos infraestructura de banca, servicios sanitarios y organismos públicos, con hallazgos críticos en la primera prueba.
Sumamos Dark Web Research y pentesting de modelos de IA (LLM) ante la nueva superficie de ataque que trajo la inteligencia artificial.
Publicamos investigación propia sobre amenazas en Chile y consolidamos el acompañamiento en remediación con retests incluidos.
Chile pasó de ser un objetivo secundario a un blanco frecuente. La digitalización acelerada, la adopción masiva de nube y la nueva normativa de datos cambiaron el tablero para todas las empresas, no solo para las grandes.
El 43% de los ciberataques apunta a pequeñas y medianas empresas. Los atacantes automatizan la búsqueda de objetivos: no eligen por tamaño, eligen por facilidad.
El 60% de las empresas que sufren un ciberataque grave cierra en menos de seis meses. No es solo el rescate: es la operación detenida, los clientes perdidos y la confianza rota.
La nueva Ley de Protección de Datos Personales exige medidas de seguridad demostrables y habilita sanciones relevantes. Ya no basta con decir que te preocupas: hay que probarlo.
Chatbots, copilotos e integraciones con modelos de lenguaje abrieron vectores nuevos —prompt injection, fuga de contexto— que la mayoría de las auditorías tradicionales ni siquiera mira.
Toda la seguridad de la información se sostiene sobre tres pilares —la tríada CIA: confidencialidad, integridad y disponibilidad. Cada vulnerabilidad que encontramos en un pentest rompe al menos uno de ellos, y por eso los usamos como marco para medir el impacto real de un hallazgo en tu negocio.
Que solo lo vea quien debe verlo
La confidencialidad garantiza que la información sea accesible únicamente para las personas y sistemas autorizados. Es el pilar que protege los datos de tus clientes, tus credenciales y tu propiedad intelectual.
Se rompe con: fuga de bases de datos, credenciales expuestas, IDOR, cifrado débil o datos corporativos en venta en la Dark Web.
Cómo lo probamos: intentamos acceder a datos de otros usuarios, extraer registros mediante inyección SQL y rastrear credenciales filtradas de tu dominio.
Que el dato sea fiable y no manipulable
La integridad asegura que la información no pueda ser alterada sin autorización y que puedas confiar en que es exacta y completa. Sin ella, ningún registro, monto ni transacción es confiable.
Se rompe con: manipulación de precios o saldos, alteración de registros, ataques man-in-the-middle, escalada de privilegios o inyección de código.
Cómo lo probamos: manipulamos parámetros y flujos de negocio para verificar si es posible modificar montos, permisos o transacciones.
Que el servicio esté cuando se necesita
La disponibilidad garantiza que tus sistemas y datos estén operativos cuando tus clientes y tu equipo los necesitan. Es el pilar que sostiene la continuidad operativa del negocio.
Se rompe con: ataques DoS/DDoS, ransomware, agotamiento de recursos, dependencias caídas o errores de configuración.
Cómo lo probamos: simulaciones controladas de denegación de servicio para medir hasta dónde aguanta tu infraestructura antes de degradarse.
Cuando priorizamos un hallazgo no miramos solo la severidad técnica: evaluamos cuál de los tres pilares de la tríada CIA compromete y qué significa eso para tu operación. Un fallo que rompe la confidencialidad de los datos de tus clientes no pesa lo mismo que uno que afecta la disponibilidad de tu sitio durante una hora.
Cada analista de Hackanary sostiene su trabajo con certificaciones ofensivas reconocidas internacionalmente y formación continua en nuevas técnicas de ataque.






Explotamos las vulnerabilidades de forma controlada para demostrar el impacto verdadero. Si decimos que se puede, te mostramos cómo.
Sin letra chica, sin inflar hallazgos ni vender miedo. Te decimos qué está roto, qué tan grave es y qué hacer al respecto.
El 70% del trabajo es manual. Ninguna herramienta entiende tu modelo de negocio ni piensa como un atacante motivado.
Trabajamos bajo acuerdos estrictos de confidencialidad. Lo que encontramos en tu infraestructura no sale de tu informe.
No entregamos el informe y desaparecemos. Te acompañamos en la remediación y validamos con retests incluidos.
Las amenazas evolucionan cada semana. Investigamos, publicamos y nos certificamos de forma continua para ir por delante.
Proteger tu empresa contra ciberataques no tiene por qué ser complicado. Este es el plan para que pases de ser un blanco fácil a una verdadera fortaleza digital.
Nos escribes (mail o whatsapp), nos llamas o nos mandas señales de humo. Te respondemos rápido (y sin excusas).
Evaluamos tu infraestructura, escuchamos tus necesidades y te asesoramos sobre el servicio más adecuado. Definimos el alcance del proyecto.
Simulamos a un adversario real. Explotamos de forma controlada las vulnerabilidades para demostrar el impacto verdadero.
Te entregamos un informe técnico y ejecutivo con evidencias claras, criticidad y acciones recomendadas para corregir.
Te acompañamos en la remediación con hardening y parches, y validamos las correcciones con retests incluidos.
Usamos las mismas técnicas que un ciberdelincuente. La única diferencia —y es toda la diferencia— es la autorización, el alcance y lo que hacemos con lo que encontramos.
Ningún test comienza sin un alcance firmado que define qué se puede atacar, cuándo y hasta dónde. Fuera de ese perímetro, no tocamos nada.
Los hallazgos son tuyos. No se comparten, no se publican como caso de estudio sin permiso y no se reutilizan en otros clientes.
Explotamos de forma controlada. Demostramos el impacto sin destruir datos, sin exfiltrar información real y sin tumbar tus servicios productivos.
Si encontramos una vulnerabilidad crítica te avisamos de inmediato, antes del informe final. Y si afecta a un tercero, seguimos divulgación responsable.
Hackanary es una empresa chilena de ciberseguridad fundada en 2023, especializada en ethical hacking y pentesting. Somos un equipo de hackers éticos certificados (OSCP, OSWE, CEH Master, eCPPT, eWPTX, eJPT) que audita la seguridad de empresas en Chile mediante ataques controlados y reales.
Hackanary opera desde 2023, acumulando 3 años de trayectoria como empresa de ethical hacking en Chile. Nuestros analistas suman además experiencia previa en consultoras de seguridad y mantienen certificaciones ofensivas internacionales vigentes.
Trabajamos 70% manual y 30% automatizado. La mayoría del mercado entrega reportes de escáneres automáticos; nosotros explotamos las vulnerabilidades de forma controlada para demostrar el impacto real, y acompañamos la remediación con dos retests incluidos.
Con ambas. Auditamos infraestructura de bancos, servicios sanitarios y organismos públicos, y también acompañamos a pymes y empresas tecnológicas con alcances ajustados a su realidad, partiendo desde 25 UF + IVA.
Sí. Nuestro equipo cuenta con certificaciones ofensivas reconocidas internacionalmente: OSCP, OSWE, CEH Master, eCPPT, eWPTX, eJPT y Burp Suite Professional, además de formación continua en nuevas técnicas de ataque.
Todo proyecto se ejecuta bajo acuerdos de confidencialidad (NDA) y alcances autorizados por escrito. La información hallada durante la auditoría se entrega únicamente al cliente y no se comparte ni se reutiliza.
Agenda una evaluación gratuita. Sin compromiso, sin humo y con una respuesta clara sobre dónde estás expuesto.